Copa del Rey. El Madrid vive el fracaso
Tras caer ante el Barça en la Supercopa, el Madrid suma un nuevo fracaso al quedar eliminado de la Copa del Rey ante el Albacete en octavos de final. Desafortunado debut de Álvaro Arbeloa en su banquillo.
El Real Madrid ha sumado un nuevo traspiés en 4 días, tras perder la final de la Supercopa de España ante el FC Barcelona en Jeddad. Ésta noche en el lamentable debut de Álvaro Arbeloa como entrenador en sustitución del defenestrado Xabi Alonso, el cuadro "merengue" ha vuelto a las andadas y ha caído con justicia ante el Albacete de Segunda División 3-2 en octavos de final de la Copa del Rey. Con varios titulares y sin Bellingham y Rodrygo, el Madrid no funcionó en el Carlos Belmonte y se marcha de la Copa por la puerta de atrás.
Álvaro Arbeloa se estrenó con derrota en el banquillo madridista un día después de asumir el cargo en sustitución de Xabi Alonso. El Albacete le endosaba la primera victoria de su historia en 15 partidos y con justicia ya que le superó en gran parte del juego.
La niebla fue una metáfora del Madrid a fecha de 14 de enero: espesura e incapacidad de ver más allá de lo inmediato, sin profundidad. El equipo ahora dirigido por Arbeloa movía el balón de una banda a otra sin llevar sensación de peligro a la meta defendida por Raúl Lizoain.
Había muchas bajas, cierto, pero sólo dos jugadores del filial en el once titular. Uno de ellos, David Jiménez, repetía como lateral derecho después de su estreno en Talavera. El que debutó como titular fue Cestero -tuvo minutos en la ronda anterior-, que llega con la confianza plena de Arbeloa en su etapa al frente del Castilla.
Arbeloa apostó por varios jugadores del filial pero también lo hizo con jugadores habituales del primer equipo como Mastantuono, Huijsen, Vini Jr, Valverde y Arda Guler y todos fueron una decepción como en los últimos juegos, el Madrid, no tuvo en ellos grandes soluciones ofensivas y defensivas.
Javi Villar puso por delante al Albacete a los 42, pero el Madrid reaccionó rápido e igualó a los 48 por intermedio de Mastantuono. Todo pintaba bien hasta que emergió la figura de Jeffte que se encargó de apuntalar la eliminación "merengue" con dos goles postreros que sellaron una salida por la puerta de atrás de la Copa del Rey.
Poco significado tuvo el gol de Gonzalo, las sensaciones siempre fueron mejores para el Albacete sobre un Real Madrid; plano, sin dinámica y una vez más sin capacidad para generar juego en la medular. La consecuencia, una eliminación justa ante un Segunda que le pintó la cara en una noche trágica para Álvaro Arbeloa, en su infortunado debut. Mal presagio en plena época de fracasos.












